Llamadas a formar parte de la Orden de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo, las Carmelitas Descalzas pertenecemos a una familia consagrada especialmente a su Amor y culto, y caminamos hacia la plenitud evangélica en comunión con la Santa Madre de DIOS.

La Virgen María llena con su presencia la Historia de la Orden, nacida en el Monte Carmelo, allí sus primeros ermitaños le dedicaron una pequeña capilla; y  luego, con la aprobación de la Iglesia, se comprometieron a vivir los Consejos Evangélicos en obsequio de JESUCRISTO  Y DE SU MADRE VIRGEN. (Constituciones 53, 54).

Como hijas que nos sabemos suyas, la tenemos como titular de nuestra casa, siendo nuestro Carmelo el Monasterio del Inmaculado Corazón de María. A Ella nos acogemos siempre confiadas, seguras de que, desde su regazo, alcanzaremos con nuestra oración el Corazón de CRISTO, Nuestro DIOS, ESPOSO Y SEÑOR

VIDA MARIANA

SAN JOSÉ

 

Carmelitas descalzas de Albacete